Messi, quien ha dejado una huella imborrable en el fútbol mundial, fue recibido con ovaciones de pie por los asistentes al estadio, muchos de los cuales no podían creer estar presenciando al astro argentino en el mismo lugar donde se disputaba el máximo evento de la NFL. Messi, acompañado Luis Suárez, Jordi Alba y Sergio Busquets, fueron el centro de atención durante el interludio del espectáculo de medio tiempo, interactuando con fans y celebridades.
Por otro lado, Trump, quien estuvo acompañado de su familia, causó gran revuelo en las gradas. Su presencia en el Super Bowl fue histórica no solo por ser el primer presidente en funciones en asistir a este evento, sino también por su apoyo a la liga en momentos de gran expectación.
La combinación de estrellas del fútbol y la política, junto con el espectáculo deportivo de primer nivel, hizo de este Super Bowl LIX un evento único en su tipo, llevando el concepto de celebridades en el deporte a nuevas alturas. Con Messi y Trump como figuras destacadas, este Super Bowl quedará grabado en la historia como uno de los más memorables de todos los tiempos.