Ciudad de Guatemala, 18 ene. (AGN).- El acoso escolar es una forma de violencia que puede presentarse de manera física, verbal, psicológica o social. Este fenómeno tiene un impacto significativo en el desarrollo emocional y social de los niños, niñas y adolescentes (NNA), afectando su bienestar integral.

Es fundamental identificar las señales de alerta en los menores que podrían estar siendo víctimas de este problema.

Señales de alerta en niños y adolescentes

Las víctimas de acoso escolar suelen experimentar cambios notables en su comportamiento. Algunas de las señales más comunes incluyen:

El silencio como una barrera

Muchas veces los NNA no comparten su experiencia con nadie, ya que pueden sentirse avergonzados o temer represalias por parte de sus agresores. El miedo y la impotencia suelen paralizarlos, y eso les impide buscar ayuda, incluso con sus padres o maestros.

Este silencio puede prolongar el sufrimiento de los menores, por lo que es crucial que los adultos en su entorno estén atentos y dispuestos a brindar apoyo.

Para prevenir y abordar el acoso escolar, es esencial que los padres dediquen tiempo de calidad a sus hijos e hijas. La confianza y una comunicación abierta permiten entender mejor las experiencias que los menores enfrentan en el entorno escolar. Estar presentes emocionalmente puede marcar la diferencia en la vida de un niño o adolescente que enfrenta estas situaciones.

Denunciar es clave

Si conoces un caso de acoso escolar en el que se estén vulnerando los derechos de un menor, es importante actuar. Puedes denunciarlo de forma anónima al 1584 de la Procuraduría General de la Nación (PGN) o en su sitio web oficial: www.pgn.gob.gt.

El acoso escolar no es un asunto que deba ignorarse. Cada denuncia y cada acción pueden contribuir a proteger a los niños, niñas y adolescentes, garantizando su bienestar y su derecho a un entorno seguro.

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